Moll mal

La Opinión de Granada ha sido la última víctima de los caprichos de Francisco Javier Moll de Miguel y su familia (señora e hijos). Con el estilo caciquil y feudal que le caracteriza, el presidente de Editorial Prensa Ibérica (EPI) liquida un periódico con apenas 6 años de vida y deja en la calle a medio centenar de trabajadores de un día para otro. Y una vez más la incapacidad de los gestores la pagan los trabajadores. Moll mal.

moll Moll mal

Francisco Javier Moll de Miguel

El señor Moll no da la cara. Ése es su estilo. Lo suyo es pasearse por las redacciones de sus periódicos cual señor feudal —a veces acompañado por un monarca amigo suyo, un tal Juan Carlos I de España—, montarse grandes fiestas con su esposa en las suites que tienen en las instalaciones de sus diarios y llevarse la pasta.  Pero cuando se levanta con resaca, abre la caja y faltan ceros, ¡zas! cierra un diario, sin pensárselo dos veces. Bueno, él ordena el cierre, pero no da la cara. En el caso de La Opinión de Granada lo hizo el director general de Gestión, Juan Antonio López Ruiz de Zuazo. El jueves pasado se presentó ante los trabajadores del diario granadino y les comunicó que habían acabado, que nadie fuese a trabajar al día siguiente y que podían ir recogiendo sus cosas. Moll mal.

Con dudas, José Carlos Rosales publica:

Alguien me lo dijo hace algunos años: los de Prensa Ibérica más que un grupo de información son un grupo inmobiliario, compran edificios, montan periódicos, venden los edificios, cierran los periódicos, se mudan de ciudad, se dejan influir, parece que la información es lo que menos les interesa. No sé si llevaba razón: los asuntos internos son asuntos internos. Sólo sé que hoy hay un periódico menos en Granada”.

Debes saber, José Carlos, que quien te lo dijo sabía bien lo que decía. A Moll le gusta la prensa tanto como el ladrillo o los viñedos. Y tanto le da una cosa que otra. Y si tiene que cerrar diez periódicos para invertir en vino y/o ladrillo, no dudes que lo hará.

Al señor Moll tanto le da el ladrillo que el vino que la información. Porque al señor Moll, como buen empresario que es, lo único que le importa es el dinero. Y en su derecho está en hacer con su dinero lo que le plazca, faltaría más. Pero lo que es cuestionable es su juego de inversión especulativa en la información, pues en el momento en el que alguien se dedica a jugar al Monopoly con medios de información, está jugando con algo llamado democracia. La información, señor Moll, no son ladrillos ni uvas ni morcillas. Moll mal.

Hay quien piensa que Moll no ha liquidado a La Opinión de Granada, sino solamente su edición impresa, ya que se mantiene su edición digital. En cuanto supe esto me di cuenta de la farsa. Las ediciones digitales de Prensa Ibérica son simplemente una aberración periodística, panfletillos digitales. En Faro de Vigo, por ejemplo, un par de personas con escasos o nulos conocimientos de periodismo se encargan de mantener la edición digital del decano de la prensa española. En La Opinión de Granada pasa más de lo mismo. Basta con leer este párrafo sacado del blog La Opinión Sigue Viva:

Ciertamente, la versión digital de La Opinión de Granada ha multiplicado una barbaridad sus visitas en el último año. Pero lo ha hecho, fundamentalmente, gracias a las noticias de la edición del papel. Apenas nos compraban en los quioscos (igual sería interesante analizar el peculiar negocio de la distribución en Granada), pero nos leían en internet.  Si la apuesta de Prensa Ibérica fuera cierta, no tenía más que haber reconvertido a parte de la redacción del papel en redacción on line (que dicho sea de paso es otra empresa). Pero no, lo que pretende hacer es despedir a los 45 trabajadores de la edición papel y mantener (nadie sabe por cuánto tiempo) a tres trabajadores (un redactor, un asistente de redactor y un comercial) con un salario de miseria. ¿Entenderá Prensa Ibérica que volcar teletipos es hacer una edición digital de un periódico?”.

Como veis, la credibilidad de las versiones digitales de los medios de Prensa Ibérica es nula. ¿Por qué Moll no invierte en formación de los profesionales de su grupo para que mantegan y den brío a los digitales? ¿Es serio mantener la edición digital de un diario como Faro de Vigo, La Opinión de Granada o cualquier otro de EPI con dos o tres personas y sin apenas conocimientos periodísticos y/o digitales? Moll mal.

Hay quien se ha sorprendido por el cierre repentino de La Opinión de Granada, diario de un grupo que presume de estar saneado. A mí no me ha sorprendido lo más mínimo. ¿Por qué? Si repasamos la historia reciente de la familia Moll, encontramos sus huellas y ADN en dos escenarios con 150 muertos: el Comercio do Porto y Capital. En julio de 2005 la familia Moll liquidaba estas dos cabeceras portuguesas tras cuatro años jugando-especulando con ellas hasta que se cansó. No eran rentables. A Moll no le tembló el pulso a la hora de dar carpetazo a 151 años de historia de O Comercio do Porto (fundado en 1854). Francisco Javier Moll de Miguel —amigo íntimo del rey de España— pisoteó y quemó una parte fundamental del patrimonio histórico, cultural y periodístico de nuestros vecinos portugueses. Moll mal.

Lo hizo ese mismo tipo que conocí en mis años en Faro de Vigo, por donde se pasea un par de veces al año. Era fácil saber que don Moll iba a venir: limpieza exhaustiva de oficinas y sobacos, plantas y cerebros regados, pósters fuera… Y un trasiego de personas subiendo y bajando de la última planta de la Factoría de Chapela (Redondela), donde se ubica la suite del matrimonio Moll, encima de la redacción (cuestión de jerarquía). Y era fácil saber cuándo llegaba, no porque se dejase ver, claro, porque Moll no se mezcla con la chusma de periodistas que trabajan para él. Era fácil saberlo por los camareros que venían del restaurante El Canario y subían con manjares y grandes vinos a aquella suite encima de nuestras cabezas. Y bajo aquellos aquelarres a los que asistían directivos de EPI y Faro de Vigo, un buen puñado de periodistas trabajaban sin contratos, sin cotizar a la Seguridad Social y acongojados por unos jefes que sólo se expresaban en tono de amenaza. Moll mal.

Don Moll es ese tipo bajito y endiosado que yo veía pasearse dos veces al año por las instalaciones de Faro de Vigo en Chapela sin dedicarnos a sus trabajadores ni una mísera mirada ni un “hola” ni un “gracias por hacerme más alto“. Moll mal.

Don Moll es ese hombre que permite que sus empresas llamen a la policía para desalojar a un representante sindical despedido improcedentemente, que externaliza servicios y pone en marcha despidos baratos en Faro de Vigo (20 días por año trabajado), o que despide a 20 periodistas en el diario Levante, o que aplica un ERE frustrado en La Opinión de Tenerife a 33 trabajadores. Moll mal.

Don Moll es el hombre que permite y alienta con su negligencia casos de acoso laboral en sus empresas (preguntad por ejemplo por los casos de moving que se han denunciado en Faro de Vigo en los últimos tres años). Moll mal.

Don Moll ese ese hombre que intercambia cada 5-6 años a los directores de sus diarios como fichas, sin importar mucho lo que hagan o vayan a dejar de hacer y el (des)conocimiento que tengan de las realidades locales que van a tener que trabajar en tan corto periodo de tiempo (no olvidemos que el fuerte de los diarios de Prensa Ibérica es la información local). Moll mal.

Don Moll es el empresario que cerró un periódico antes de que se fundara: el Faro de Galicia. Decían que iba a competir directamente con La Voz de Galicia y Moll y los suyos brindaron sin recatos por aquel diario fantasma en un restaurante vigués (los que los vieron aún hoy se siguen partiendo de risa).  A Pedro Pablo Alonso, por entonces director de Faro de Vigo, se la metieron doblada. Lo apartaron de la dirección de Faro de Vigo y le sustituyó Juan Carlos Da Silva, un meapilas servil que dirige una de las etapas más negras, tristes y opresivas en la redacción de Faro de Vigo. A Pedro Pablo Alonso lo confinaron a un despacho, solo, aislado, donde lo tuvieron entretenido con aquel proyecto fantasma. Pasado un tiempo, Alonso tuvo su recompensa por el tiempo dedicado: lo enviaron a La Opinión de La Coruña con el cargo de director adjunto. Aquel bluf de la familia Moll dejó en ridículo en Galicia al diario decano de la prensa española. Moll mal.

No. A mí no me sorprende el cierre de La Opinión de Granada ni de los próximos que vendrán en EPI. Porque a Moll no le interesa la información; a Moll le interesa el dinero contante y sonante. Y un pajarito ya me dijo hace como cosa de un año que para Moll sus periódicos empiezan a ser un lastre del que se quiere ir desprendiendo sea como sea. Así que nadie dude que llegado el momento, a Moll tampoco le temblará el pulso si ve que Faro de Vigo (fundado en 1853) no le resulta rentable y tiene que liquidar más de un siglo y medio de historia de Vigo, de Galicia y de España.

Pero, ¿qué hace Moll para que sus periódicos sean rentables en este momento de cambios en la elaboración, difusión, consumo y uso de la información? Nada. Moll Mal.

Desde aquí, todo mi apoyo a los 45 trabajadores de La Opinión de Granada a los que el señor Moll y familia dejan en la calle.

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24 comentarios a “Moll mal”

  • Trabajador despedido :

    Muy acertado tu artículo. Soy uno de los trabajadores afectados por el cierre de La Opinión de Granada y no me he podido resistir a darte las gracias por tu apoyo. En realidad, detrás de toda esta historia hay una operación especulativa con el edificio que compró en su día por más de mil millones de pesetas a la caja de ahorros de Granada. El inmueble, como podrás imaginar, es un edificio histórico en pleno centro de la ciudad, junto a la catedral, que sirvió de sede de la caja de ahorros y que dispone incluso de uso hotelero y también museístico.Parece que ha llegado a un acuerdo con La Caixa aunque por el momento desconocemos lo que se va a embolsar este individuo en la operación. Una pasta gansa, seguro. Lo que me jode es que todavía hagan pensar que el motivo del cierre es la crisis económica. Hace menos de uno año se nos garantizó que estábamos en una posición inigualable para afrontar la jodida crisis y que, por supuesto, no se iba a tocar a la plantilla. Yo no me creí nada porque el que lo decía -el gerente- es de esa gente que tiene la boca trompetera de comer pollas de conveniencia. Al menos, en estos años no se me ha ocurrido beber el puto vino de sus bodegas en Formentera. Así se le avinagre toda su cosecha.

    • McShuibhne :

      ¿Un grupo de comunicación que presume de estar saneado y de tener unas cuentas envidiables no puede sostener a un diario como La Opinión de Granada? Gracias a ti por completar este post con esos datos tan reveladores. Sería bueno que más trabajadores y ex trabajadores de Prensa Ibérica desenmascaren aquí y en vuestro blog al señor Moll.

      Me tenéis para lo que sea. Suerte ;-)

  • Trabajador despedido :

    La editorial que impuso el último día de publicación del periódico era infame. Como habrás podido comprobar justificaban la decisión a la crisis. En la ciudad se habla de presiones políticas pero no me lo creo. Es cierto que el Ayuntamiento de Granada (PP) nos había retirado las ayudas y también es verdad que dicho partido era muy dado a descolgar el teléfono para impedir la salida de algunas noticias.
    Lo más cojonudo es que un tal Vaquero, de Prensa Ibáerica, que no vive en Granada, llamaba para dar por culo y quejarse de la línea informativa después de seis años en la calle. Si no le gustaba, ¿por qué no cambió de director?
    La operación inmobiliaria está cerrada pero habrá que esperar a que nos quiten de enmedio. Ahora tratan de demostrar que el periódico arrastraba pérdidas para pagarnos 20 días por año trabajado. Moll mal. Y seguro que con los jueces que hay de lo Social nos van a dar por el culo porque sé que se están dictando sentencias de este tipo. Que sepa, al menos, que no se lo vamos a poner fácil. Ahora que está en Australia podían conjurarse todos los canguros para sodomizarlo y quitarle al menos esa jodida sonrisa de su careto.

    • McShuibhne :

      Eso que comentas de Vaquero es el día a día de Prensa Ibérica. De hecho, Vaquero es Asturias (La Nueva España), la que mea-marca sobre el resto del grupo. En Faro de Vigo hay verdadero pánico y terror a los de Asturias. Así funciona el grupo. En cuanto a lo de los 20 días por año trabajado, no creo que puedan, dadas las cuentas del grupo. De todas formas, informaos bien y poneos en contacto con los comités de otros diarios del grupo, especialmente con el de Faro de Vigo. Ahí ha habido leña (te lo dice uno que conoce muy bien y en detalle las miserias de ese diario y de Prensa Ibérica). No sé qué va a pasar en vuestro caso, pero te diré que casi todos los contenciosos que tiene Faro de Vigo los pierde. Revisad bien las cuentas de Prensa Ibérica y que no os cuelen los 20 días. Si tiene que pagar vuestros despidos La Nueva España y Vaquero, que los paguen.

      Suerte.

  • Trabajador despedido :

    Lo sabemos. Tenemos nuestro asesor jurídico del Sindicato de Periodistas de Andalucía. Por el momento el cierre no se nos ha comunicado por escrito pero sí es verdad que aunque todas las cabeceras pertenezcan al mismo grupo, jurídicamente cada una es de su padre y de su madre, es decir, son empresas diferentes. Para que te hagas una ideal, la web sigue con dos trabajadores porque es una empresa diferente y lo mismo ocurre con la televisión Canal 21, también con sede en Granada. Lo que me jode es que la Junta de Andalucía les da a todos estos empresarios sin escrúpulos, que lo mismo les da tener periódicos que charcuterías, licencia digital para que puedan operar en toda Andalucía. Su último capricho es la televisión digital.
    Por cierto, he leído en uno de los enlaces los problemas de su mujer con las toallas. Pues mira, debería saber esa señora de Dios, que si ella tiene problemas con las toallas acartonadas a mí me han salido sarpullidos en el orto en estos dos días que llevó utilizando el último número de la Opinión para limpiarme cuando voy a cagar. Algo de masoquismo siempre se arrastra cuando se trabaja en esta mierda de profesión.
    Gracias por todo, estarás debídamente informado

    • McShuibhne :

      Iba a escribir sobre la señora Sarasola, vicepresidenta del Grupo Moll Mal, pero creí que con ese enlace al que te refieres era suficiente para describir la catadura moral de esa “señora”. Y sí, me gustaría que me mantuvierais informado sobre lo que vaya sucediendo. Este blog está a vuestra disposición. ;-)

  • trabajadora (aún) :

    jajajaja. me troncho… todo a su tiempo. a pesar de que nuestro periódico era modestito, nos acostumbramos a contrastar noticias y recopilar datos antes de dar una noticia: no te quepa duda de que sacaremos trapos sucios en el blog y si podemos joderle un poco al señor Moll su proyecto de TDT autonómica, lo haremos. Él tiene derecho a hacer con su dinero lo que le salga de sus entrañas, pero nosotros tenemos derecho a que se nos respete. No lo ha hecho y no se lo pondremos fácil

  • McShuibhne :

    Moll mal http://bit.ly/14JbXw Destapando al individuo que cierra La Opinión de Granada

  • Otra trabajadora y también aún :

    Tremendo. Sí es verdad que conocemos a ese tal Vaquero, su criterio periodístico y sus órdenes. Terror. Gracias por desenmascarar a ese “empresario ejemplar” que debería poner en la puerta de sus diarios una leyenda del tipo “Bienvenido al reino de la mediocridad” para poner sobre alerta a la gente de aquellos que en los últimos tiempos han sido ascendidos a jefes y a quienes se distingue por esa boca “trompetera” a la que aludía el compañero de Granada. Con gente como ésta, esta profesión jamás será digna!!!!. Así que chicos de Granada, leña al mono, y recordad que el ERE de Tenerife se echó abajo porque el grupo tuvo beneficios aunque el periódico daba pérdidas.

  • McShuibhne :

    Moll mal (desenmascarando a Javier Moll, el hombre que cerró La Opinión de Granada) http://bit.ly/4i9TK0

  • pues otro trabajador todavía :

    Pues mi solidaridad con todos los trabajadores de La Opinión de Granada y contaros que aquí en Vigo, Moll es Dios, y Vaquero es Moll en la tierra, el decide hasta la marca de café, en Vigo ya llevamos 3 años viendo desfilar a los compañeros, y como llegan los nuevos, todos muy jóvenes y pisando todo lo que pueden, no se dan cuenta de que pronto estarán como nosotros… Un saludo.

  • Trabajador despedido :

    Hoy hemos recogido nuestras cosas. Se supone que han anulado nuestras cuentas de correo electrónico esta misma tarde. Han venido también unos tipejos con mucha prisa para iniciar la negociación. En la asamblea previa de trabajadores hemos consensuado la estrategia a seguir que, por respeto a mis compañeros, no voy a desvelar. Lo que está claro es que hay que desenmascarar a estos tipos que no merecen estar en el sector de la comunicación. Sus negocios son otros, para qué nos vamos a engañar. Tengo claro una cosa: cuando esto termine, pienso seguir desprestigiando el apellido de este señor en el momento en el que tenga la oportunidad. Parafraseando a Maradona: “ustedes me trataron como me trataron, sigan mamando, que la chupen”

  • granaíno malafollá :

    lo de vaquero es impresentable. ¿habéis visto el mini libro de estilo que nos mandó hace pocos meses? ¡¡hasta faltas ortográficas tiene!!!
    vaquero es un neurótico que ha dejado para psiquiátrico al ya de por sí desequilibrado director de La Opinión de Granada.
    Ahora, en el blog de granaíno malafollá: Estamos también en Flickr My ComLuv Profile

  • McShuibhne :

    Gracias a tod@s por dejar aquí vuestros comentarios. Lo que más me gusta es ver que hay gente de otros diarios mostrando su apoyo a los damnificados de Moll en Granada. Seguiré el desarrollo de vuestras negociaciones. ¡Ánimo!

  • Santos :

    En primer lugar mi solidaridad con los compañeros de Granada. En segundo lugar esto no es otra cosa que un serio aviso a navegantes. Las cosas pintan mal en los negocios del señor Moll. Se ha visto metido en una crisis que no esperaba y en lugar de haberse rodeado de gestores eficaces lo ha hecho de simples aduladores. Sí, como su amigo Juancar, el es el rey de EPI y a su vera se mueven cortesanos con poder y pocas luces. Pero lo peor es que habíendose dado cuenta de esto ha cortado por lo sano y ha puesto de Primer Ministro a José Manuel Vaquero, plumilla en su día del País que medró como director general del diario asturiano La Nueva España. Elemento que no deja de ser como los demás, simple adulador que le gusta a la vez sentirse adulado, virrey de la colonia asturiana, gobernada en realidad por ahora director general Luis Artime, convertido ahora en inquisidor general del reino EPI. No tiembla, el personal son meras cifras en la cuenta de resultados. Guillotina un periódico sabiendo que toca negociar convenios en otros. Las posibilidades: o lo que diga la empresa o todos a la puta calle y claro, a ver quien se menea. Atentos los compañeros de La Opinión de a Coruña, atentos Faro de Vigo, Opinión de Zamora,… porque estos mueren matando y siempre irán primero los de abajo.

  • Trabajador despedido :

    Comunicado del Comité de Empresa de La Opinión de Granada

    10 Noviembre 2009.

    - Los trabajadores de La Opinión de Granada se entrevistan con la delegada de Empleo de la Junta – Mañana miércoles se inician movilizaciones con una concentración a las 12 horas a la puerta del periódico La delegada provincial de Empleo de la Junta de Andalucía, Marina Martín, ha recibido a primera hora de la tarde de hoy a los trabajadores y trabajadoras de La Opinión de Granada, reunidos en asamblea al efecto, para conocer de primera mano las circunstancias del cierre de la cabecera de este periódico del Grupo de Prensa Ibérica. Los miembros del Comité de Empresa le informaron de los pormenores de la clausura, al tiempo que los trabajadores tuvieron la oportunidad de tratar con la delegada sobre el proceso en el que se encuentran tras la decisión de la empresa, así como de las actuaciones que permitan su defensa y garanticen sus derechos. Tras la reunión, la Asamblea de Trabajadores de La Opinión de Granada acordó por unanimidad iniciar un conjunto de movilizaciones en protesta contra el cierre inmoral y totalmente injustificado del periódico, que se produjo el jueves de la pasada semana, sin previo aviso, con nocturnidad y alevosía. El conjunto de actuaciones, que se mantendrán sin límite de tiempo y entre las que no se descarta la convocatoria de una gran manifestación en el centro de la capital granadina, comenzarán mañana miércoles 11 de noviembre, con la concentración de todas las y los trabajadores a las puertas de la sede de La Opinión –plaza de Villamena, s/n, junto a mercado de San Agustín– . Un acto que se repetirá cada día, de lunes a viernes, a partir de las 12 del mediodía y al que invitamos a sumarse a todas las autoridades políticas, sindicales, periodistas, personas del mundo cultural granadino y ciudadanía en general. Gracias a todos. El Comité de Empresa de La Opinión de Granada Granada, a 10 de noviembre de 2009

  • McShuibhne :

    Comunicado del comité de empresa de La Opinión de Granada http://bit.ly/FWt7E

  • McShuibhne :

    Comunicado del comité de empresa del diario La Opinión de Granada http://bit.ly/FWt7E

  • Eva Luna :

    RT @McShuibhne Comunicado del comité de empresa de La Opinión de Granada http://bit.ly/FWt7E

  • Ex-redactor :

    Hola:
    Ante todo mi solidaridad y condolencia a los trabajadores despedidos de La Opinión de Granada. Yo también soy de los damnificados por los recortes que está haciendo el grupo en todos los periódicos, curiosamente sin apenas ruido ni repercusión mediática.
    Veo en tu post que te haces eco de 20 despidos en Levante y del ERE en La Opinión de Tenerife, pero eso, por desgracia, es sólo la punta del iceberg. Que yo sepa -y sé poco dada la opacidad propia de EPI- en Levante los despidos superan los 30 con creces. En la misma zona del mediterráneo, en Información ya van por los 20, en La Opinión de Murcia estarán en torno a los 30 -y eso que es un diario de los considerados pequeños y con poco personal, es decir que a duras penas sale ya el periódico- en Mallorca son varios los despidos a cuentagotas y en Málaga lo mismo. En Canarias no sólo está afectado Tenerife sino que en La Provincia ha habido, por lo menos, más de diez despidos.
    De las televisiones locales qué decir. Han sido un estrepitoso fracaso las que se han creado y en pocos meses han pasado de la euforia a quedarse con menos de la mitad de la plantilla.
    En resumen, creo que los despidos están afectando entre un diez y un veinte por ciento del total de la plantilla del grupo. Lástima que exista tan mala comunicación entre los trabajadores de los distintos medios. Por ello no sabemos nadie el real alcance de la crisis en EPI. La empresa ha jugado bien su baza en este sentido y nos tiene a todos con la venda puesta, sólamente viendo lo que pasa a nuestro inmediato alrededor pero sin visión de conjunto.
    Por cierto, Moll tampoco debería dedicarse al vino. Si alguien ha probado el brebaje que elabora en Formentera sabrá de qué hablo.
    Un saludo a todos y ánimo. Vendrán mejores tiempos.

  • Sara :

    Si el grupo EPI compitiera en una trainera:

    En 2007, se celebró una carrera de traineras entre empleados de una empresa japonesa fabricante de rotativas y de otra del grupo de comunicación español EPI. Se dio la salida y los japoneses empezaron a destacar desde el primer momento, llegando a la meta con una hora de ventaja sobre el equipo mediático español. La direccion de EPI analizó las causas de tan amarga derrota y advirtio que el equipo japones estaba compuesto por 10 remeros y un jefe de equipo, mientras que la tripulacion española la componian 10 jefes de equipo y un remero, por lo que se decidio adoptar las medidas adecuadas.

    En 2008, la tripulacion japonesa llego dos horas y media antes que la de EPI. La Direccion se volvio a reunir y, tras un sonoro rapapolvo al director de gestión, concluyeron que los japoneses habian repetido estrategia (10 remeros y 1 jefe de equipo), mientras que la innovadora tripulacion española, remozada tras las eficaces medidas tomadas el año anterior estaba compuesta por 1 jefe de equipo, 2 adjuntos al director de gestión, 7 jefes de negociado y 1 remero. La conclusión de la dirección fue unanime: el remero es un incompetente.

    En 2009 tras encargar una innovadora trainera a la firma TIC del grupo “Recursos en la Red”, la ventaja de los japoneses fue de cuatro horas. El equipo directivo reunido para analizar las causas del nuevo desastre comprobó que el equipo nipón habia optado por la ya tradicional formación (1 jefe de equipo y 10 remeros), mientras que el español, tras una auditoría externa y el asesoramiento especial de un experto navegante australiano, amigo personal del Presidente, optó por una formación mucho mas vanguardista: 1 jefe de equipo, 3 jefes de negociado con plus de productividad, 2 auditores de Arthur Andersen y cuatro vigilantes jurados que no quitaban ojo al único remero de la tripulación, al que habian amonestado y castigado quitandole los pluses e incentivos tras el fracaso del año anterior.

    Tras varias horas de reuniones, se acordo que, para la regata de 2010, el remero sea de una contrata externa, “toda vez que, a partir de la vigesimoquinta milla, se ha venido observando cierta dejadez en el remero de plantilla, actitud que roza el pasotismo al llegar a la linea de meta”

  • joan :

    Saludos ! Yo soy todavía un trabajador del señor(por decir algo, creo que no es una señora) Moll en Cataluña.Un moll en catalán es un salmonete. Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…….. es un impresentable este caradura, y un cobarde. Ya tiene a sus esbirros que le hacen el trabajo sucio. A él no le debe gustar ensuciarse las manos.
    No sé, compañeros, creo que la forma de llevar a cabo el cierre del diario de Granada debería ser sabido por todos los periodistas del grupo. Si nos van a despedir tarde o temprano, mejor plantar cara de antemano con manifestaciones de solidaridad hacia los periodistas de Granada. Si tenemos que morir igual, al menos hacerlo con algo de honor.

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